En agosto se cumple un año desde que comenzamos esta aventura llena de agua, color, creatividad y de «aprender a fluir», como dijo una alumna. Nació Sábados de Acuarela, nuestro taller de iniciación a esta técnica, un espacio donde aprender, experimentar y disfrutar del proceso creativo, sin prisas y respetando el ritmo de cada persona.
Durante todo este tiempo, cada sábado ha sido una oportunidad para descubrir un proyecto diferente. Hemos explorado nuevas técnicas, jugado con las transparencias, aprendido a mezclar colores y comprobado que la acuarela siempre guarda un pequeño factor sorpresa que la hace única.

Más allá de las pinceladas, este taller se ha convertido en un lugar donde compartir, desconectar y crecer. Cada participante ha ido encontrando su propia forma de expresarse, evolucionando poco a poco y ganando confianza en cada nueva creación.
Nos encanta mirar atrás y descubrir todo el camino recorrido: las primeras obras, los pequeños retos superados, los nuevos aprendizajes y la ilusión con la que cada sábado seguimos abriendo las latas de godets para empezar un proyecto más. Otras se han aventurado a compartir en clase más talentos, como los culinarios ¡ÑAM!

Ha habido colores que se han mezclado, errores convertidos en oportunidades, muchas conversaciones alrededor de una mesa y una colección de obras que cuentan la historia de un año de aprendizaje compartido. Y esto no ha hecho más que empezar. Seguiremos disfrutando de cada pincelada, de cada descubrimiento y de todo lo que aún queda por crear en nuestros Sábados de Acuarela.
Aprovechamos para darle las gracias al CEIP Los Caserones, por haber confiado y apostado por nuestro proyecto de acuarela en familia.
Además de nuestros proyectos, alumnas y alumnos que decían no haber cogido un pincel nunca se han aventurado a crear sus propios proyectos ¡Gracias por compartir!
Aquí algunos trabajos de nuestro alunado y momentos memorables:
































































